Viajar no es solo moverse de un lugar a otro. Viajar es acumular historias, emociones, encuentros y recuerdos que se quedan con nosotros para siempre. Si eres de los que cree que cada destino deja huella, el mapa del mundo para rascar es mucho más que un objeto decorativo: es una forma de contar tu propia historia viajera.
Este mapa se ha convertido en uno de los regalos favoritos para amantes de los viajes, y no es casualidad. A simple vista es un elegante mapa del mundo, normalmente en tonos oscuros, minimalistas o vintage. Pero al rascar los países que ya has visitado, aparece un colorido diseño lleno de detalles que transforma el mapa en un reflejo único de tus aventuras.
✈️ Convierte tus viajes en recuerdos visibles
Cada vez que regreses de un viaje, podrás rascar el destino visitado y revivir ese momento: el primer amanecer en una ciudad nueva, una carretera inesperada, una comida inolvidable o una conversación que cambió tu forma de ver el mundo. Poco a poco, el mapa deja de ser genérico y se convierte en tu mapa personal de experiencias.
Es ideal tanto para viajeros experimentados como para quienes están empezando a descubrir el mundo. De hecho, muchos lo usan como fuente de motivación, colocando el mapa en un lugar visible de casa para recordar los destinos ya recorridos… y soñar con los que aún quedan por visitar.
🎁 Un regalo viajero que nunca falla
Si estás buscando un regalo original para Navidad, cumpleaños o cualquier ocasión especial, el mapa del mundo para rascar es una apuesta segura. Funciona para:
Viajeros solitarios
Parejas viajeras
Familias que viajan juntas
Mochileros y nómadas digitales
Además, no requiere conocer tallas, gustos muy específicos ni tecnología. Es un regalo emocional, duradero y personalizable, algo que no siempre es fácil de encontrar.
🖼️ Decoración con alma viajera
Más allá de su función interactiva, este mapa es también un elemento decorativo con mucha personalidad. Queda perfecto en:
Salones
Oficinas
Estudios creativos
Habitaciones de viajeros
Muchos modelos incluyen opciones con marco, tubos protectores o kits de raspado, lo que lo hace aún más atractivo como regalo completo.
🌍 ¿Por qué recomendamos el mapa del mundo para rascar?
En nuestro blog de viajes creemos en objetos que inspiran a seguir explorando. Este mapa no solo decora, sino que invita a viajar, recordar y planificar nuevas aventuras. Cada rasguño es una historia vivida y cada espacio sin rascar, una promesa de futuro.
Si te gusta viajar o buscas un regalo especial para alguien que vive con la mochila preparada, el mapa del mundo para rascar es una elección que emociona, inspira y acompaña durante años.
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Enero es uno de los mejores meses para “hacer Noruega en modo invierno”: hay mucha noche (ideal para auroras) y, según la zona, mucho frío y nieve (sobre todo hacia el norte y el interior). En general, la clave no es una pieza “súper cara”, sino capas bien elegidas y calzado que aguante hielo y humedad. En este artículo te vamos a orientar un poco para que sepas qué ropa llevar a Noruega en enero. La página de VisitNorway destaca que el invierno noruego es muy variable por regiones: el sur-costero puede ser más suave y húmedo, mientras que el norte y el interior tienden a ser más fríos y con más nieve.
Qué clima esperar (para ajustar tu equipaje a la realidad)
Oslo (y sur/este): enero suele rondar temperaturas negativas suaves (valores medios cercanos a -4 °C a -6 °C según datos climáticos de referencia).
Bergen (costa del suroeste): el patrón típico es más lluvia/niebla y sensación húmeda; el frío puede ser menos “severo” que en el interior, pero el viento y la humedad hacen que el abrigo impermeable sea imprescindible. (Esto encaja con la descripción general de costas más templadas y húmedas frente al interior más frío y con nieve).
Tromsø y norte (auroras): en el norte la recomendación práctica es asumir temperaturas más bajas y condiciones más “árticas” (noche larga + nieve), por lo que el sistema de capas y el aislamiento cobran más peso.
El “uniforme” ganador para enero (lo que yo llevaría)
Si tuviera que condensarlo en una regla única: vístete para estar activo (caminar, esperar al frío, subir/bajar escaleras) y para entrar a interiores muy calefactados (restaurantes, museos, museos, hoteles).
Capa base (la que va pegada a la piel): baselayer térmico (ideal lana merino o sintético técnico) en camiseta de manga larga y mallas/“long johns”. Varias guías de viaje para Noruega en invierno lo colocan como el pilar del sistema.
Capa intermedia (aislamiento): forro polar o suéter grueso (y, si vas al norte o harás actividades al aire libre, una segunda capa intermedia).
Capa exterior (protección):abrigo largo (o parka) que sea cortavientos y preferiblemente impermeable; en zonas húmedas como la costa esto marca la diferencia.
Calzado (aquí se gana o se pierde el día)
Yo priorizaría bota de invierno con suela antideslizante y buen aislamiento, y calcetines de lana (uno solo grueso suele ir mejor que dos finos que compactan y enfrían). La combinación “húmedo + frío” es de los grandes enemigos en ciudades costeras.
Accesorios que no son “extra”: son el 20% que evita el 80% del sufrimiento
Gorro + guantes (mejor manoplas si vas a estar quieto mirando el cielo). Consejos de viajeros en el norte de Noruega subrayan que el frío se nota más cuando estás parado esperando auroras.
Bufanda/pañuelo o braga (para el viento y para dormir mejor en trayectos fríos).
Protector labial y crema de manos (el aire frío y el viento resecan rápido; es una recomendación recurrente en listas de “imprescindibles” de invierno en Noruega).
“Reflektor” o elemento reflectante para moverse con seguridad en horas de oscuridad (en Noruega es una práctica muy extendida).
Cómo vestir según el destino (y el tipo de viaje)
Oslo (ciudad + museos + vida urbana)
En Oslo el plan típico es: capas para salir al frío y facilidad para deshacer capas al entrar en interiores muy calefactados. Los datos climáticos de referencia para enero (Oslo) apuntan a frío “de invierno europeo” más que a extremo ártico, pero sigue siendo invierno de verdad: sin capas, acabas incómodo.
Bergen (costa con mucha humedad: lluvia “de invierno”)
Aquí yo pondría el foco en impermeabilidad real (chaqueta + calzado) y en aceptar que el día puede ser gris y húmedo: la ropa debe secarse y no “empaparse” en una hora. La descripción general de la costa noruega como más templada y húmeda apoya esta estrategia.
Tromsø (auroras + norte)
Si tu objetivo principal es la aurora boreal, yo prepararía el equipaje pensando en esperas al aire libre (a veces largas) y en cambios bruscos de sensaciones: dentro del coche/centro de visitantes estás tibio; fuera, el frío te entra de golpe. En este contexto, la combinación “capa base buena + aislamiento serio + exterior resistente al viento” es especialmente crítica.
Lofoten / norte costero (paisaje extremo + viento)
En las islas (y en general en el litoral norte) el viento puede ser el factor que más “baje” la temperatura percibida; por eso yo priorizaría capa exterior realmente cortavientos y un sistema de capas que puedas ajustar rápido sin quedar empapado de sudor al moverte. (Esta lógica es coherente con la división clima/condiciones por región).
Lista de equipaje (versión “lista de compra”)
Si tuviera que escribir una checklist de lo imprescindible para enero en Noruega (ciudades + auroras), sería:
2–3 capas base (top + bottom) de lana/sintético (para rotar).
1–2 capas intermedias (polar/suéter) + 1 capa exterior (parka/abrigo resistente al viento y al agua).
Botas de invierno con buena suela + 3–5 pares de calcetines de lana.
Gorro, guantes (ideal manoplas para noches de aurora), bufanda/braga, y crema/labial.
Si vas a “cazar auroras”: una capa extra de aislamiento (o un forro grueso adicional) para esos 30–90 minutos de espera al aire libre.
Si quieres, puedo adaptar el artículo a tu enfoque (más “guía práctica”, más “relato de viaje”, o más “checklist de equipaje”), y también puedo ajustarlo a una ruta concreta (por ejemplo: Oslo → Bergen → Tromsø en 7–10 días).
Durante los días 5, 6 y 7 de diciembre, la urbanización Gran Alacant, en Santa Pola, volvió a convertirse en territorio off-road con una nueva edición de NGB – Nos Gusta el Barro, un encuentro que ya se ha ganado un lugar fijo en la agenda de los aficionados al 4×4 en la Costa Blanca.
El evento reunió a participantes de distintos niveles, desde propietarios de SUV que buscaban poner a prueba sus vehículos por primera vez, hasta auténticos expertos del barro con máquinas preparadas para los obstáculos más extremos. El circuito, diseñado para ser accesible pero a la vez desafiante, permitió disfrutar de todo tipo de maniobras: rampas técnicas, zanjas, inclinaciones imposibles y las inevitables “piscinas de barro” que dan nombre al encuentro.
Más allá del rugido de los motores, NGB volvió a destacar por su ambiente. La zona festival, instalada junto al circuito, ofreció música, comida, bebidas y un espacio perfecto para descansar, compartir experiencias y seguir la acción desde primera línea. Como cada año, asistieron no solo participantes, sino también familias, curiosos y vecinos que quisieron disfrutar del espectáculo de forma gratuita.
NGB demuestra, una vez más, que Gran Alacant es capaz de reunir deporte, ocio y convivencia en un formato que cada año atrae a más público. Un fin de semana de motor, tierra y diversión que ya se ha convertido en tradición para muchos.
Hay personas que no solo viajan: se lanzan a vivir la vida con la intensidad de quien sabe que el tiempo es breve. Rafa es una de ellas. Detrás de su sonrisa amable y su mirada curiosa hay un sueño enorme, un sueño que se mueve al ritmo del mar. Vita Brevis no es solo el nombre de su velero; es casi una declaración de principios. La vida es breve, sí, pero también es profunda, inmensa y llena de horizontes que esperan a quien se atreve a ir a buscarlos.
Rafa compró su velero en las frías aguas de Suecia y lo llevó hasta España, donde ahora lo prepara con una mezcla de mimo, valentía y determinación. Su objetivo: dar la vuelta al mundo. Pero más allá del viaje físico, hay un viaje personal, un proyecto que vibra con autenticidad y que contagia ganas de vivir más despacio, más despierto, más en conexión.
En esta entrevista, Rafa nos abre las puertas de su historia, de sus miedos y de sus certezas, de lo que significa perseguir un sueño que huele a sal y a libertad. Y lo hace con la generosidad de alguien que inspira casi sin proponérselo.
¿En qué momento de tu vida sentiste por primera vez la llamada del mar? ¿Hubo un instante concreto que lo desencadenó?
Siendo completamente sincero he de decir que no soy consciente de haber sentido esa llamada, más bien ha sido algo intrínseco en mí desde siempre.
Si le preguntáis a mi madre dirá que es culpa suya, por poco nazco en la orilla de la playa y eso ha marcado que desde que tenga uso de razón siempre he sentido una pasión absoluta por la mar. Ya de muy niño siempre decía que de mayor quería vivir en un barco y navegar por los mares. Obviamente me decían que ese modus vivendi era irrealizable, ¡y aquí estamos!
Por otro lado, si nos enfocamos más en el proyecto concreto de intentar dar la vuelta al mundo. Sí puedo mencionar como momento clave el ingreso de mi padre en la planta de hematología. Ese periodo me hizo plantearme cómo emplear adecuadamente el tiempo que tengo en este mundo para que, cuando La Huesuda llame, poder decir que lo he gastado lo mejor posible. Fue en esa discusión conmigo mismo cuando la idea de dar la vuelta al mundo en velero evolucionó y comencé a tomarla en serio.
¿Recuerdas el momento en el que nació en ti el sueño de dar la vuelta al mundo en velero?
No creáis que fue una decisión repentina. Es una idea que se fue cocinando a fuego lento. La Vendée Globe siempre ha estado en mi cabeza como una hazaña inalcanzable, pero probablemente ver a esos capitanes dar la vuelta al mundo en solitario con sus naves espaciales fuese el primer germen. Con los años, te vas dando cuenta de que se puede hacer en un barco más asequible y sencillo de navegar. Haces millas en barcos de crucero, lees a navegantes que lo han hecho, conoces a armadores que sueñan con cumplirlo… así casi siendo consciente de que igual hasta puedes hacerlo tú con la preparación adecuada. Hasta que decides ponerte manos a la obra,estableces un plan y comienzas a ejecutarlo.
¿Qué representa para ti navegar?
Equilibrio. De hecho,- uno de los nombres que barajé para mi balandra fue Némesis, por ser considerada la diosa del equilibrio en la antigua Grecia…finalmente escogí Vita Brevis porque sentí que era más acorde con el espíritu del proyecto y porque “le pegaba más”, sea lo que sea que eso significa. Después de esta temporada juntos estoy seguro de que al barco le gusta su nombre y se esfuerza por cumplir con la misión que conlleva.
Mucha gente habla de la libertad y probablemente es la respuesta que se espera a esta pregunta. Pero un barco no navega libre, navega sujeto a que un montón de fuerzas diferentes actúen sobre las velas y el casco para resultar en ese avance. Navegar es controlar ese (des)equilibrio de fuerzas, gestionar los rumbos para alcanzar los objetivos. Así como los recursos, los tiempos, las horas de sueño, las personalidades delos tripulantes. Si todo se mantiene en un equilibrio razonable se navega muy cómodo,en cuanto algo se desequilibra empiezan los problemas.
¿Qué miedos te acompañan en este proyecto, y cómo aprendes a gestionarlos en lugar de huir?
¿Miedos? La verdad es que no siento miedo por el proyecto en sí… lo peor que podría pasar es que no lo ejecute o fracase en el intento, pero tampoco sería una gran desgracia.
Prefiero pensar que si finalmente no lo ejecuto puede ser o bien porque decida que debo hacer otra cosa con mi tiempo o porque me resulte imposible, en ninguno de ambos casos he de temer cancelar el plan.
En caso de partir y “fracasar” pasa un poco igual, ya sea una decisión propia o de los dioses del mar que pongamos la proa apuntando a casa sin haber cortado todos los meridianos habrá un motivo suficiente para ello y en el hipotético caso de sufrir un naufragio ya gestionaremos la situación… es algo que prefiero no pensar, aunque sí estoy preparado y conozco los protocolos para pedir ayuda si fuese necesario, ¡eso no pasa hombre!
¿Cómo gestionas la soledad durante las largas jornadas de navegación? ¿La buscas, la aceptas o luchas contra ella?
Creo que la relación con uno mismo es una de las grandes lecciones que se aprenden cuando uno empieza a navegar en solitario. Viviendo en una ciudad al final suele bastar con salir de casa para encontrarse con gente y poder hablar con alguien, a bordo estás tú, contigo y tus pensamientos, así que llevarse bien con uno es clave para sobrellevar los días y noches navegando, especialmente cuando el tiempo no acompaña.
La soledad no es algo que busque per se, viene asociado a este tipo de navegación, por lo que es algo que acepto y decido aprovechar para aprender de ella lo máximo posible. Si bien es cierto que me gusta navegar en solitario, me siento bien conmigo mismo al hacer todo lo necesario por mí mismo para lograr mis objetivos. Además, he de reconocer que parte de los preparativos del viaje incluyen una nutrida biblioteca que me ayude a romper con la monotonía y expandir la mente.
¿Qué experiencias navegando te han marcado más en estos años, tanto las difíciles como las inolvidables?
Cada navegación es diferente, todas tienen sus momentos de placer y sus partes más difíciles. Ahora me viene a la mente cuando, al final de la guardia, vi por fin el faro de Cherburgo después de varios días enfrentando a las fuertes corrientes del Canal de la Mancha con un tiempo no muy apacible. En ese momento me sentí verdaderamente navegante, cuando solo con ver una lucecita en el horizonte se te pasa gran parte del frío que te lleva días calando desde el chubasquero hasta los huesos.
Pero bueno, por animaros a probar la navegación más allá de las salidas diarias de un par de horas, tengo que contaros que el cielo nocturno ahí en medio es algo casi de otra época. Se ven una cantidad de estrellas que resulta casi insultante en comparación con lo que tenemos en tierra… de verdad, a veces cuesta incluso encontrar las constelaciones en el mar de puntos brillantes que podemos ver en el cielo.
¿Cuál es la historia del Vita Brevis? ¿Por qué lo elegiste y qué características técnicas te enamoraron del barco?
Bueno… el Vita Brevis como tal nace cuando comienzo a armarlo y lo rebautizo. Antes se llamaba Duette y fue un barco utilizado como casa de verano por su segundo propietario y como barco familiar por Jan, el armador que me lo vendió a mí. El barco es un Contrast 33 construido en Suecia durante el 1985. En su momento el diseño se hizo famoso por su velocidad y maniobrabilidad, que lo hacía un barco muy versátil para utilizarlo los fines de semana como barco familiar y en regatas locales.
He de confesar que viajé a Suecia atraído principalmente por los precios de su mercado de segunda mano y por la fama de los astilleros nacionales, como Hallberg-Rassy o Najad. No había oído nunca hablar de los Contrast hasta que estuve revisando un Hallberg-Rassy Rasmus bastante deteriorado y el bróker me recomendó fijarme en ellos. A raíz de ahí comencé la investigación y visité todos los que había a la venta en Escania.
Las principales características técnicas del barco son: casi 10m de eslora, que lo hace relativamente sencillo y asequible de mantener; algo más de 3m de manga, lo que me aporta una habitabilidad muy cómoda para los barcos de esta antigüedad y eslora; más de 3,7 toneladas de desplazamiento, que le otorga una estabilidad muy buena, con una quilla de aleta lo que facilita las maniobras, especialmente en puerto; y un palo de más de 12m en aparejo de balandra fraccional, con lo que hay trapo para capturar hasta la brisa más suave y que el barco ande.
En general este modelo ofrece un equilibrio fantástico (sí volvemos al concepto del equilibrio en la navegación) entre el coste de adquisición y mantenimiento, la habitabilidad que necesito para plantearme un viaje tan largo y unas características de navegación de sencillez, rapidez y seguridad con las que sentirme cómodo en la mar estando solo.
¿Cómo gestionas la incertidumbre y los riesgos de un viaje tan grande?
Fundamentalmente con preparación tanto la mía como la del barco. Al final en una aventura de este calado van a pasar muchas cosas. En este sentido es importante conocer el barco, conocerse a uno mismo, saber realizar reemplazos y reparaciones de fortuna. No es un viaje con el que me sintiera cómodo comprando un barco nuevo y haciéndome al Océano. Quiero conocer bien el barco: entender qué se le rompe con más frecuencia, si hay alguna manera de evitar algunas averías y cómo resolver las que ocurran, qué repuestos y herramientas me resultan más indispensables…
Además hay que conocerse a uno mismo, saber qué sabes y qué ignoras, formarte en aquello que desconoces más, ponerlo en práctica e interiorizar los planes de reparación y emergencia. Al final no es lo mismo cambiar un filtro del motor en puerto y con el mecánico guiándote que hacerlo en medio del mar, sólo y con mal tiempo.
En cuanto a los riesgos es más difícil, porque no te puedes exponer a que se materialicen en un entorno controlado… así que, suelo repasar protocolos mentalmente mientras conduzco al trabajo por ejemplo.
¿Qué mejoras o cambios estás haciendo en Vita Brevis para que esté listo para un gran viaje alrededor del mundo?
Como armador novel soy bastante cauteloso a la hora de hacer cambios relevantes.Hablando con un bróker que vendía un Najad en Alicante hace unos años me dio un consejo que apunté y he decido seguir: “antes de cambiar nada caro, arma el barco por un añito o añito y medio, seguro que entiendes por qué se han hecho unas cosas y se han dejado de hacer otras, si aún así no te gusta, entonces lo cambias.”
Por el momento estoy más enfocado en volver a ponerlo en forma después de la paliza que le he dado recorriendo Europa y la amortización con la que lo compré que haciendo grandes modificaciones. Sin embargo, tengo claro que actualizaré la informática de a bordo con un plotter nuevo, un sistema AIS más moderno y mejorando la autonomía energética del barco en la mar. Además ahora ando liado conla nevera, ¡no es lo mismo refrigerar las bebidas en el verano del Øresund que en el del Mediterráneo!
El siguiente paso será renovar todo el sistema eléctrico para ir preparándolo de cara al consumo de los nuevos equipos, incluir más placas solares, baterías más modernas y potentes, etc.
Y antes de zarpar al gran salto habrá que cambiar todos los grifos de fondo, pasacascos, completaré el juego de velas a ver si ganamos algún nudito navegando en portantes, me haré con una mayor nueva, incluso estaba pensando en alguna solución para incluir un segundo estay para navegar con dos velas en proa.
¿Qué aprendizajes imprescindibles debería conocer cualquier persona que quiera iniciarse en la navegación de larga distancia?
Creo que depende de cada uno. En mi caso, consideraba que aprender a escoger el barco era un paso clave y en este sentido opté por leer bastante al respecto de las características que debía buscar en el velero para sentirme cómodo con él. Además la meteorología es clave para establecer una buena estrategia de navegación.Obviamente, conocer y haber entrenado técnicas de navegación con mal tiempo también aportan un plus de tranquilidad cuando planeas estar ahí fuera más tiempo del que te fías de los modelos meteorológicos. En este sentido recomendaría a cualquier navegante que lea el libro de “Navegación con Mal Tiempo” de Peter Bruce,un clásico entre la literatura náutica, que además toca en cierta medida los tres temas que venía comentando.
Aparte, y aunque a estas alturas de la civilización no parece que pueda ser de mucha utilidad, considero que ser capaz de estimar la posición del barco en caso de un fallo eléctrico general a bordo es fundamental. Así que un curso de navegación astronómica para saber utilizar un sextante también lo considero imprescindible, además de precioso.
¿Cuál es la ruta que imaginas para tu vuelta al mundo? ¿La tienes definida o prefieres que el viento decida?
Sí, a grandes rasgos el plan es seguir la ruta de los Alisios en el Atlántico: partiendo dela península hacia las Canarias, de ahí en función de la meteo bajar a Cabo Verde o cruzar directamente a las Antillas. Una vez en el Caribe pasar por el Canal de Panamá al Pacífico, navegar hacia a las Galápagos y la Polinesia francesa, Fiji, Salomón… me gustaría volver a Borneo, donde estuve buceando hace unos años e hice grandes amigos.
La gran duda surge con el Océano Índico, por un lado porque es un océano muy traicionero y por otro por las tensiones geopolíticas que pueda haber en el momento de afrontarlo. Aunque lo más probable es que termine optando por visitar mi querida Rasdhoo en Maldivas y allí decidir si me atrevo a pasar por Buena Esperanza o mejor cruzar por el Mar Rojo. Siendo completamente sincero me encantaría doblar al menos uno de los grandes cabos y llegar a conocer Santa Elena en barco… pero de momento,aunque quepa en los sueños, eso está muy lejos.
¿Qué desafíos psicológicos crees que serán los más duros durante una vuelta al mundo en velero?
Sin duda espero que la soledad y la gestión del sueño en las travesías más largas e inciertas serán los grandes retos, aunque en ese sentido ambas se pueden entrenar en cierta medida.
Por otro lado, y esto es más difícil de entrenar, está la añoranza de la familia. Al final puedo coger el barco y estar 15 o 20 días navegando en el Mediterráneo en solitario, pero al terminar ese entrenamiento llego a puerto y la familia está en casa esperando. Cuando llegue al Caribe no creo que estén esperándome en ninguna isla. Por lo que la soledad en la mar sí puede acabarse, el vaivén del barco también, pero seguiré con la familia en casa y yo cada vez más lejos.
Además, también me dan algo de vértigo las despedidas… cuando viajas solo y llegas a países tropicales es habitual encontrar con una hospitalidad exuberante y resulta fácil hacer amigos. Así que estoy convencido de que enfrentaré despedidas con personas maravillosas con quienes no volveré a tener contacto.
En un plano profundamente personal-físico, emocional o incluso espiritual-, ¿qué te gustaría que este gran viaje te dejara? ¿Esperas que te transforme de algún modo, o simplemente sientes que es un camino que necesitas recorrer sin preguntarte qué habrá al otro lado?
No, como comentaba anteriormente no considero que sea un camino que “necesite recorrer” como tal, simplemente es un plan que me apetece, porque creo que mola mucho y solo el hecho de plantearlo y tomar acción para ejecutarlo ya da es un buen empleo del tiempo, que de momento es el punto en el que estoy.
Pero respondiendo a la pregunta sobre lo que esperaría de un viaje así, espero que me enriquezca en general descubrir otros modos de vida no occidentales ni occidentalizados, entender los planteamientos de otras culturas. Espero conectar con gente que conoce la fauna y la flora de sus islas. Hasta ahora me he fascinado, por ejemplo, al aprender cómo en los bosques primarios de Borneo crecen plantas cuya savia sirve para tratar la malaria, o cómo cuentan los maldivos que cambió el comportamiento de los tiburones con los humanos los años posteriores a la prohibición de su pesca. Espero en este viaje escuchar mil historias más en este sentido.
También espero entender mejor el planeta, los regímenes de viento, las corrientes, la relación con el sol, con la temperatura y la presión. Conocer más y mejor el cielo y las estrellas, ver y usar la Cruz del Sur para orientarme si me quedo sin luz en el compás.Que la hora meridiana me confirme que estoy donde debo y voy adonde quiero.
Ojalá me sirva para avanzando en mi otra de mis pasiones y pueda hacer fotos increíbles de ballenas; mejorar las que ya tengo de tiburones, tortugas, orangutanes y elefantes pigmeos; así como de otras especies amenazadas y fascinantes.
Pero sobre todo, espero que este viaje me acompañe a seguir conociéndome a mí mismo. En la soledad del mar, al sol, de noche, con viento y lluvia, lejos del confort, en la naturaleza más cruda.Y si nada de esto ocurre, no habrá problema, no todos los viajes tienen por qué ser transformadores. Para mí lo verdaderamente importante es emplear el tiempo en hacer que la vida no se nos haga breve.
El sueño americano es algo así como: ser propietario de una casa, formar una familia, tener una carrera exitosa y una buena jubilación. Joe y Kait, del canal de YouTube We’re the Russos, han hecho realidad el sueño americano a su manera… Podemos considerar su estilo de vida como una tendencia que prioriza la libertad de autodeterminar cada segundo de la vida por encima de esperar a la edad de jubilación. En lugar de acumular cosas materiales, acumulan nuevas experiencias durante sus viajes por Estados Unidos.
Si queréis leer la versión original en inglés, click aquí.
Por favor, presentaos y contadnos algo interesante sobre vosotros.
¡Hola! Somos Joe y Kait Russo, de We’re the Russos. En 2015 dejamos nuestros trabajos, vendimos nuestra casa y compramos una autocaravana para viajar por Norteamérica con nuestros dos perros. Hasta ahora hemos viajado por 46 estados de EE.UU., 3 provincias de Canadá y 1 estado de México, todo en autocaravana. También tenemos planes de viajar por Europa, Sudamérica y Asia.
¿Por qué decidisteis vivir a tiempo completo en una autocaravana? ¿Qué os motivó a tomar esa decisión?
Kait fue quien tuvo la idea de dejar nuestros trabajos y viajar en una autocaravana, porque ambos teníamos empleos muy exigentes que nos dejaban poco tiempo para pasar juntos y con nuestros perros. Al principio pensé que estaba loca, pero cuanto más lo pensaba, más me convencía de su idea. En última instancia, los dos queríamos hacer un cambio positivo en nuestras vidas y empezar a vivir la vida que realmente deseábamos. Eso se tradujo en viajar en una autocaravana con nuestros perros y pasar tiempo de calidad juntos. Para los lectores interesados en saber más, comparto una narración detallada de esta historia en mi primer libro, Take Risks: One Couple’s Journey to Quit Their Jobs and Hit the Open Road.
Para vosotros, ¿cuáles son las mejores y las peores cosas de su estilo de vida?
Una de las mejores cosas del estilo de vida en autocaravana es la gente increíble que conocemos a lo largo de nuestros viajes. Aunque nos encantan los lugares maravillosos que exploramos y experimentamos juntos, son los viajeros y locales que conocemos los que realmente hacen que todo sea especial.
Para nosotros, no hay partes malas en este estilo de vida porque todo es parte del viaje y hemos aprendido a ser flexibles y estar preparados. Hemos compartido algunos de nuestros consejos para vivir en una autocaravana como recurso para quienes son nuevos en este estilo de vida.
¿Vale la pena cambiar la comodidad que tenías en casa por la aventura de vivir en la carretera?
Para nosotros ha valido la pena, pero eso no quiere decir que no echemos de menos algunos de los beneficios de tener una casa convencional. Antes de vender nuestra casa, cultivábamos nuestra propia comida y teníamos un gallinero con varias gallinas para los huevos. Ahora, en la ruta, buscamos mercados locales de agricultores para encontrar comida de calidad similar. También hay ocasiones en las que desearíamos tener un garaje donde poder trabajar en nuestra camioneta unos días, en vez de tener que pagarle a un mecánico para que lo haga.
Actualmente viajáis en célula 4×4 con cabina doble y una cedula habitable de la compañía Four Wheel Campers. Si pudierais cambiar algo de vuestro vehículo, ¿qué sería?
Hemos hecho bastantes modificaciones y mejoras a nuestro vehículo y a nuestra célula para adaptarlas a nuestras necesidades de viaje. Siempre es un proyecto en marcha, ya que nuestras necesidades y estilo de viaje cambian. Una cosa que nuestra camper en la camioneta no tiene, y que sí tenían nuestras autocaravanas anteriores, es un aire acondicionado. Hay días en los que la temperatura afuera llega a los 38 grados centígrados, y entonces desearíamos tener aire acondicionado en nuestra camper. Para los lectores interesados en todos los detalles específicos de nuestra camioneta o camper, pueden encontrar toda la información y las modificaciones en esta publicación.
Tienen mucha experiencia viajando y viviendo en diferentes tipos de vehículos, desde grandes autocaravanas, furgonetas y vehículos 4×4. Después de toda la experiencia que han adquirido, ¿consideran que una célula 4×4 desplegable es su vehículo ideal o les gustaría cambiar en el futuro a otro tipo de vehículo?
En este momento, una célula 4×4 desplegable se adapta a nuestras necesidades. Planeamos conducirla hasta Alaska algún día y explorar la Última Frontera.
¿Les gustaría viajar fuera de Estados Unidos? Si es así, ¿en qué país les gustaría conducir su autocaravana?
Hemos viajado mucho en avión y tren fuera de Estados Unidos, y nos encantaría recorrer más lugares fuera del país en nuestra autocaravana. Hasta ahora solo la hemos llevado a Baja California, México, en un tour grupal, y fue una experiencia genial. Nos gustaría volver a Baja California para pasar más tiempo allí, además de explorar más en Canadá.
¿Podríais describir algunos proyectos futuros relacionados con vuestro estilo de vida nómada?
No tenemos proyectos futuros específicos para compartir, ya que hemos aprendido a no planificar con mucha antelación porque nuestros planes siempre están cambiando. Por ahora, seguiremos viviendo este estilo de vida y visitaremos algunos estados de EE.UU. a los que aún no hemos ido (Alaska, Iowa, Minnesota y Dakota del Norte).
¿Cuáles son para vosotros los 10 mejores lugares para visitar en Estados Unidos con una autocaravana?
Hay tantos lugares increíbles para visitar en Estados Unidos que es difícil elegir solo 10, así que compartiremos algunos sobre los que ya hemos escrito.
¿Qué consejo le daríais a sus seguidores que estén considerando cambiar su estilo de vida por el suyo?
Que no se precipiten, que investiguen bien y tengan un plan. Puede que amen el estilo de vida en autocaravana o que descubran que no es para ustedes, pero no lo sabrán hasta que lo intenten.
Gracias por invitarnos a ser parte de esta entrevista. Esperamos conocerlos a ambos cuando nuestros caminos se crucen. ¡Hasta entonces, les deseamos muchas aventuras divertidas en la carretera abierta!
Hay prendas que compras porque “tocan”. Y luego están esas piezas que se convierten en compañeras de viaje, en aliadas silenciosas que te abrazan cuando el viento sopla en contra. La Rab Microlight Alpine Jacket pertenece a este último grupo: una chaqueta de plumón tan ligera, cálida y resistente que, cuando la pruebas, entiendes por qué miles de viajeros la consideran su arma secreta para enfrentarse al frío extremo.
Si te gusta viajar como a nosotros —explorando carreteras perdidas en autocaravana, persiguiendo auroras en el Ártico de Noruega o adentrándote en paisajes donde la nieve parece no tener fin— esta chaqueta no es un capricho: es una herramienta imprescindible.
¿Por qué esta chaqueta es especial? Porque está hecha para sobrevivir allá donde pocos llegan
La Rab Microlight Alpine no nació en un despacho. Nació en la montaña, en el frío real, bajo tormentas que no salen en Instagram. Está diseñada para viajeros que exigen material serio, no ropa bonita que se rinde a la primera ráfaga.
Calor instantáneo, incluso en condiciones extremas
Plumón hidrofóbico de alta calidad (cuya calidez sorprende incluso a los que ya han llevado plumón).
Aislamiento uniforme que mantiene el calor en movimiento y en reposo.
Sensación de refugio inmediato cuando te la pones.
Ligera como una pluma, resistente como una armadura
No pesa nada, pero aguanta muchísimo. Perfecta para:
Viajes en autocaravana por zonas frías
Caminatas en el Ártico
Trekking sobre nieve
Exploración urbana en invierno
Fotografía nocturna con temperaturas bajo cero
Diseñada para el clima imprevisible del norte
Cortavientos, resistente al agua y capaz de seguir rindiendo aunque la humedad te rodee. Cuando el clima cambia cada 10 minutos, agradeces llevar algo así.
Compacta y práctica
Se comprime hasta caber en cualquier hueco de tu equipaje. Olvídate de chaquetas voluminosas que ocupan la mitad de tu mochila.
Ideal para autocaravanistas y viajeros polares
En elviajedeviajes.com conocemos el frío de verdad: el que cala, el que sopla entre los fiordos, el que te sorprende al bajar del vehículo para hacer una foto.
Esta chaqueta es exactamente lo que uno necesita cuando viaja por rutas donde no hay tiendas deportivas a la vuelta de la esquina. Te permite vivir tu viaje con libertad y sin renunciar a explorar por el simple hecho de que “hace demasiado frío”.
Es la típica prenda que llevas “por si acaso”… y acabas usando cada día.
Una inversión para viajeros que aman sentirse vivos
Quien compra una Rab no compra una chaqueta. Compra seguridad, confort, durabilidad y, sobre todo, libertad.
Libertad para:
Salir de la autocaravana a medianoche a ver auroras
Hacer rutas sin preocuparte por la temperatura
Disfrutar del invierno sin sentirlo como un enemigo
Viajar ligero sin sacrificar protección
¿El mejor momento para comprarla? Cuando estás leyendo esto
Si has llegado hasta aquí, es porque esta chaqueta te está llamando. Y créeme: si alguien que viaja tanto como tú la está considerando, no se va a arrepentir.